ayer por la noche recibí un correo electrónico de mi esposa que contenía, imagino yo una cadena, bastante interesante. no acostumbro poner este tipo de cosas, pero la verdad me pareció bastante buena así que la quiero compartir con todos ustedes…

Algún día voy a leer la Biblia de pasta a pasta. Algún día voy a hacer ejercicio. Algún día voy a comenzar a diezmar. Algún día voy a graduarme del colegio. Algún día voy a dejar de hacer lo malo. Algún día voy a cambiar mi carácter. Algún día voy a orar diariamente. Algún día voy a poner un negocio. Algún día voy a evangelizar a mis amigos. Algún día seré diligente. Algún día asistiré a una célula. Algún día tendré novio(a). Algún día asistiré a un retiro espiritual. Algún día aprenderé a hablar inglés. Algún día daré mi casa para una célula. Algún día les dedicaré tiempo a mis hijos. Algún día ayudaré al necesitado. Algún día dejaré de ser corrupto. Algún día venceré esta tentación. Algún día lo voy a perdonar. Algún día lo invitaré a la iglesia. Algún día aprenderé un oficio. Algún día haré mi tesis. Algún día, algún día, algún día…
Este año 2011, todos los que alcanzaron algo: se graduaron del colegio, de la universidad, de una maestría o de un doctorado. Todo los que bajaron y mantuvieron su peso, hicieron cada semana ejercicio y comieron de forma saludable. Todos los que leyeron la Biblia, asistieron a una célula, abrieron una célula en su casa o se graduaron de la Facultad de Liderazgo. Todos ellos tuvieron algo en común. Todo ellos pasaron de decir “algún día” a “me comprometo a hacerlo ahora” y dieron los pasos necesarios para acercarse a su meta día a día hasta lograrlo.
Es imposible convertir todos mis algún día… en me comprometo a hacerlo ahora. Pero sí podemos escoger unos cuantos algún día, para enfocarnos en ellos este año que viene y ser consistentes en las acciones diarias necesarias para alcanzar nuestras metas. Más vale tener pocas metas realistas y alcanzarlas. Que muchas que inspiran y olvidarlas.
Siéntese antes que termine este año, tome papel y lápiz y decida unos 6 algún día que convertirá en ahora. Pero no se olvide de incluir en ellos su vida espiritual, aquellas metas que trascienden al más allá. ¿Hará esto algún día o ahora?

ayer por la noche recibí un correo electrónico de mi esposa que contenía, imagino yo una cadena, bastante interesante. no acostumbro poner este tipo de cosas, pero la verdad me pareció bastante buena así que la quiero compartir con todos ustedes…

Algún día voy a leer la Biblia de pasta a pasta. Algún día voy a hacer ejercicio. Algún día voy a comenzar a diezmar. Algún día voy a graduarme del colegio. Algún día voy a dejar de hacer lo malo. Algún día voy a cambiar mi carácter. Algún día voy a orar diariamente. Algún día voy a poner un negocio. Algún día voy a evangelizar a mis amigos. Algún día seré diligente. Algún día asistiré a una célula. Algún día tendré novio(a). Algún día asistiré a un retiro espiritual. Algún día aprenderé a hablar inglés. Algún día daré mi casa para una célula. Algún día les dedicaré tiempo a mis hijos. Algún día ayudaré al necesitado. Algún día dejaré de ser corrupto. Algún día venceré esta tentación. Algún día lo voy a perdonar. Algún día lo invitaré a la iglesia. Algún día aprenderé un oficio. Algún día haré mi tesis. Algún día, algún día, algún día…

Este año 2011, todos los que alcanzaron algo: se graduaron del colegio, de la universidad, de una maestría o de un doctorado. Todo los que bajaron y mantuvieron su peso, hicieron cada semana ejercicio y comieron de forma saludable. Todos los que leyeron la Biblia, asistieron a una célula, abrieron una célula en su casa o se graduaron de la Facultad de Liderazgo. Todos ellos tuvieron algo en común. Todo ellos pasaron de decir “algún día” a “me comprometo a hacerlo ahora” y dieron los pasos necesarios para acercarse a su meta día a día hasta lograrlo.

Es imposible convertir todos mis algún día… en me comprometo a hacerlo ahora. Pero sí podemos escoger unos cuantos algún día, para enfocarnos en ellos este año que viene y ser consistentes en las acciones diarias necesarias para alcanzar nuestras metas. Más vale tener pocas metas realistas y alcanzarlas. Que muchas que inspiran y olvidarlas.

Siéntese antes que termine este año, tome papel y lápiz y decida unos 6 algún día que convertirá en ahora. Pero no se olvide de incluir en ellos su vida espiritual, aquellas metas que trascienden al más allá. ¿Hará esto algún día o ahora?